Alex22sv
2026-02-286 minAlexander Morales

Entrada al postulantado

Texto inspirado basado en mi entrada al postulantado.

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No todos tenemos decidido el estilo de vida que queremos seguir por el resto de nuestras vidas a los 20 años, hay quienes incluso a los 30 o 40 años siguen pensando qué les hubiese gustado estudiar o hacer con sus vidas. Este no es el caso de Alexander Morales, quien a sus 20 años, un 10 de enero de 2026 estaría empezando una nueva y gran etapa en su vida: entrar al postulantado para comenzar su proceso de formación y en un par de años ser hermano marista. Hay quienes creen que es muy joven para tal decisión, pero cuando el camino de discernimiento ha sido largo y lleno de experiencias que ayudan a confirmar ese sí, y confiando en Dios que lo acompaña siempre, todos los miedos llegan a ser menos fuertes que el llamado que puede tener Dios en nuestras vidas.


El camino nunca es fácil, pueden haber retos o pruebas que nos hagan dudar, pero la confianza en Dios nos ayuda a dar ese gran paso. Alexander tenía un camino que recorrer, salir a las 6 de la mañana de su casa en El Salvador y dirigirse a Guatemala; suena una tarea fácil, pero cuando te encuentras con gripe y justo ese día se desarrolla… el reto es más grande. Ese día se dirigió a Guatemala acompañado de su familia y de la comunidad de hermanos que le ha acompañado durante dos años en esta etapa de discernimiento. Luego de un largo camino con dolores musculares y gripe, llega por fin a la Ciudad de Guatemala, a la Casa de Formación en Chinautla, zona 6. Aquí se complica todo, lo primero que hace es ir a su cuarto ir recostarse en la cama con fiebres altas, falta 1 hora para el acto de entrada oficial. Su familia y los hermanos lo revisan, le dan medicamentos esperando que se recupere pronto.


Finalmente es la hora, y Alexander se prepara con pocas fuerzas para ir a la capilla de la Escuela Marista, lugar donde se realizará el acto de entrada. Durante las oraciones y cantos de celebración, la familia de Alexander no puede aguantar las lágrimas de felicidad, pero también de tristeza por tener que dejar a su hijo en Guatemala y tener que regresar a El Salvador. Alexander se encuentra nervioso, pero a la vez animado en dar este paso, confiando en Dios y nuestra Buena Madre. Se realiza la entrega de los símbolos maristas: la Biblia, la guía de formación y la cruz marista. Finalmente, una carta se lee… El animador provincial la lee, y los postulantes Omar Ajanel y Alexander Morales son oficialmente admitidos al postulantado. Los hermanos e invitados se encuentran llenos de alegría. Como muestra de que los hermanos maristas no dejan abandonadas a las familias de los postulantes, se hace la entrega de una imagen de la Buena Madre y una planta: las violetas; las violetas que representan los valores maristas: humildad, sencillez y modestia.


Entre risas y lágrimas, los familiares de los postulantes comparten una cena celebrativa con los hermanos. Al siguiente día, la familia de Omar Ajanel se despide después del desayuno. Luego, después del almuerzo, llega el momento de despedirse Alexander Morales de su familia. Todos se encuentran muy sentimentales, y entre lágrimas, se dicen adiós. Alexander ve a su familia alejarse en el vehículo, y no logra aceptarlo, es algo que no comprendió hasta ese momento.


Todos hablan sobre las personas consagradas, pero no hablan de lo que implica: las renuncias, los retos y desafíos que implica. ¿Eso significa que no vale la pena ser religioso consagrado? No, pero sí es una invitación a rezar y acompañar a los religiosos, y agradecerles por el camino que han tomado de llevar a Dios y su mensaje a todas nuestras vidas.

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